Relación que existe entre la práctica educativa y la filosofía de la educación
Nos
han recetado tanto la educación como analgésico, desinflamatorio y sedante, dando
la responsabilidad para calmar, eliminar o aligerar los males de la sociedad.
Nos dicen cómo tomarlo, en cuantas dosis y que contenido, no a todos les he
permitido ingerirlo, antes deben de ser colocados. Nos lo dan en una gran caja,
en la que se lee el título de Escuela, y en las letras pequeñas está todo lo
que contiene. Cuando hablamos de educación y escuela, es necesario hablar
también de prácticas educativas, ya que en ellas existe la organización y
planeación para que la educación sea eficaz y cumpla con los objetivos
encomendados.
A lo largo del tiempo muchos teóricos han visto
a la escuela como “el aparato ideológico del estado”[1]
cuya función fundamental es construir las condiciones ideológicas para el
mantenimiento y reproducción de las relaciones de producción capitalista,
también hemos visto el desarrollo de interpretaciones históricas y sociológicas
de la forma en que la estructura del lugar del trabajo es reproducido a través
de las rutinas y prácticas diarias que dan forma a las relaciones sociales en
el salón de clases. Pensando en que las prácticas educativas se hacen
deliberadamente en función con las estructuras sociales, el contexto y la
economía, ¿De qué forma podríamos encontrar relación con la filosofía de la
educación? Pensando a la filosofía de la educación como una “actividad consciente objetiva”[2]
que se inicia con un resultado ideal y termina con un producto efectivo, donde
interviene la conciencia para que el ser humano tenga un proceso de
autocreación de sí mismo[3] y
transformación de su realidad.
Teniendo
en cuenta los conceptos de práctica educativa y filosofía de la educación,
creemos que la relación se puede dar, siempre y cuando el docente o quien
construye estas prácticas educativas, vea a estas como una actividad para
transformar el mundo exterior[4],
haciendo una actividad teórica necesaria y una crítica del presente a la
educación, haciendo en esto una praxis educativa[5]
dejando de lado prácticas burocráticas o prácticas de reproducción.
Autores: Discípulos de Platón
Loyola
Aguirre Esteban Benjamín
Juan
Carlos González Pérez
López
Trabanino Oscar Emilio
Sánchez
Ríos Ana Karen
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